TODOS LOS LIBROS DE SELECCIÓN RINCÓN ROMÁNTICO A TAN SOLO UN EURO

UN EURO

lunes, 11 de julio de 2011

¡Ay! el amor.

                 
Mi amiga Mery y yo hemos quedado para tomar café en una cafetería del puerto, llega como un torbellino (vamos, como lo que es).
-¡Joder nena!, a las siete y media estaba en el mercado y me ha tocado llevarme a los críos porque hasta las ocho no los puedo dejar en el cole, luego los dejo y me voy al curro, se me olvida la compra en el coche y casi la lío porque…..
He dejado de escuchar, aunque veo que sus labios siguen moviéndose, pero es que para cuando llegó a las diez yo ya estaba agotada. De verdad que no sé cómo alguien puede hacer tantas cosas en veinticuatro horas.
Mi amiga tiene veintitantos, dos hijos y toda ella es como una bola de energía, no se agota nunca, o por lo menos eso nos parece a los demás.
Otra cosa que la caracteriza es que no cree en el amor.
 -Lo que pasa es que os enchocháis y os creéis que estáis enamoradas pero luego na de na.
-Oye guapa que yo llevo casi veinte años con Ace.
-Sí porque eres de enchochamiento largo y de ideas fijas.
-Claro lo que tú digas, mira mi amigo Sergio, oye está disponible ¿quieres que te lo presente?- Sergio es un chico guapo y simpático, fácil en el trato y muy seductor, él sonríe como el que guiña un ojo, sonrisa y al bote, lo tiene hecho.
-¿Para qué? es el típico guaperas, seguro que…
-Calla que se acerca.
-Hola preciosa, perdón, preciosas- dice Sergio dándome dos besos.
-¡Ja!- espeta mi amiga. Él entorna los ojos en forma de interrogación y yo carraspeo.
-Sergio, ella es Mery, una amiga del trabajo.
-Hola Mery- le dice mi amigo plantándole un beso en la mejilla que hace que mi amiga se ponga roja, él sonríe pensado que el color de sus mejillas es por timidez, yo sé que se parece más a la rabia y que como vuelva a tocar sin permiso se va a llevar una hostia.
-¡Buf! hola- gruñe mi amiga, Sergio pone cara de asombro.
-No se lo tengas en cuenta, es que hoy tiene el carácter de regular tirando a mal.
-Una chica tan bonita, no te creo- dice el, yo empiezo a temer la respuesta a esa frase.
-¡Que asco, uno de esos!- contesta Mery.
-¿Perdón?- dice mi amigo.
-Tranquilo, no es personal- intento mediar yo.
-¿No? que alivio si lo llega a ser no sé yo- me contesta Sergio.
-¡No sé yo, no sé yo!- repite mi amiga con rintintín.
-¡Mery!- la reprendo.
-¿He dicho o hecho algo mal?- pregunta mi amigo a nadie en concreto.
-¡Oh! No, no. Salvo quizá tener… ya sabes pene- le contesto yo.
-Pues eso no pienso quitármelo, ni por ti ni por nadie guapa- le dice Sergio directamente a mi amiga.
-¡Vaya! A don Juan le gusta su pene, que novedad. Pues para que os enteréis los dos, no es ese apéndice lo que me molesta, es el resto.
-Creo que será mejor que os deje solas- dice Sergio levantándose de la silla- Bela dale saludos a Ace, Mery ha sido ummmhhh, interesante conocerte- mi amiga hace una mueca despectiva y él se aleja.
-¿Ya no soy preciosa don Juan?- le grita mi amiga a su espalda, él ni se vuelve ni contesta, se dirige directamente a una rubia que hay tomando café sola en la barra.
-¿Ves? tu amigo es un cazador y ya ha localizado otra presa.
-Sí claro, el problema son ellos- le contesto yo con ironía.
-Mira por ahí viene el Canalla, el Canalla es un amigo de Mery, un tipo divertido y chulesco.
-Hola chicas- dice sentándose en la silla que ha dejado libre Sergio- ¿Qué pasa?
-Aquí, espantando hombres con tu amiga- le digo yo.
-¿Quién ha sido el pobre incauto?
-En la barra, tercero por la derecha- le contesto yo, Mery mira su taza con satisfacción.
-¿Y éste qué ha hecho? no me lo digas, ser hombre.
-Premio- dice mi amiga.
-Anda bonita, que estás apañá con un poquito de arreglá.  

domingo, 3 de julio de 2011

Voy camino Córdoba.

         


Hoy nos vamos las cuatro hermanas, emprendemos camino a Córdoba. Mi hermana Ali de la que ya os he hablado -sí, la que tiene un acosador de ochenta años- mi hermana Jossy que es, es, es ella misma, Jossy mide lo mismo que yo ¿os acordáis? metro y medio solo que a ella le gusta concretar, uno cincuenta y dos, tiene una preciosa melena larga y negra -negra por la gracia de san Loreal- y mil doscientos quince collares, le gusta vestir desenfadada con un toque hippy y es más buena que el pan, y por último la pequeñina, Nube. Nube tiene treinta y seis años pero sigue siendo la pequeñina, de estatura media, enormes ojos verdes, labios pequeños y carnosos, y nariz como los ojos, verdes no ¿eh? lo otro, aunque las palabras nariz y grande no pueden ir en la misma frase si nos referimos a ella, es tabú, en conjunto tiene una cara preciosa pero en los últimos años ha adoptado un vicio que afecta a su aspecto físico, le ha dado por quedarse embarazada, ya va por el tercero.

Éste último le ha sentado muy bien apenas vomita, pongamos unas diez o doce veces al día, su secreto, las empanadillas. En cuanto nota que le rondan las náuseas se echa una a la boca y frenan en el acto.

Como os decía estamos cargando el coche de Ali, ella ha metido ya en el maletero su trolly, Jossy su bosa gigante de espejitos y lunas grabadas que se compró en el último mercado medieval, yo llevo mi mega bolso rosa chicle último modelo del Strady y Nube…

-¡Nube venga!- le grita Ali al telefonillo.

-Voy que me faltan unas cositas- a los diez minutos la vemos bajar cargada de bolsas.

-Pero ¿qué llevas? Solo vamos a pasar una noche- la recrimino.

-Déjala pobreta ¿te encuentras bien hoy?- le dice Jossy cogiéndole las bolsas.

-Venga dame bolsas que vaya cargando el maletero. Ésta de ropa, esta de cosas de aseo, esta… ¿para qué llevas las toallitas de las niñas?

-¿No las llevarás a ellas en alguna bolsa que tú eres capaz- le digo rebuscando entre sus bultos. Aunque parezca una broma no lo es, las estoy buscando realmente.

-Meteros conmigo pero ya veréis como nos vienen bien ¡aaarrrggggg!

-¡Nubeeee! jajaja- esta es Ali.

-¡Jodeeerrr! jajaja- yo.

-Pobreta ¿tienes gases? ¿quieres tomarte una infusión de anís antes de irnos- es Jossy naturalmente, Aly y yo estamos partiéndonos de risa apoyadas en el coche.

-Desde que estoy embarazada parece que vaya a explotar, sí sí reíros malas hermanaaaarrrrggggs!

-¡Jajajajajaja!- Ali y yo.

Risa contenida- Jossy claro.

-Pues que sepáis que se pasa fatal- se queja Nube amargamente.

-Perdona- Ali.

-Me callo- yo.

-¡Arrrgggg!- Nube.

-¡Ainnnss! pobre- Jossy apretando la boca para evitar reírse.

-¿Y esta bolsa?- le pregunta Ali cuando consigue dejar de reir.

-Nada cuatro cosillas por si nos da hambre- contesta Nube.

-¡Pero si llevas dos kilos de empanadillas!- se sorprende Ali.

-Te vas a poner que en la próxima ecografía no te van a encontrar al bicho, eso o te sale empanao- le digo yo.

-Nada nada no engordo que estoy bebiendo mucha agua.

-¡Jajajajajaja!- Aly y yo- empanadillas remojás, jajaja- yo.

-Bela ya está bien- me riñe Jossy- no les hagas caso cariño vamos al coche.

-Vaaaarrrrgggale- ya sabéis quién es.

-Yo delante- se pide Jossy.

-Pero si ni conduces ni te sabes el camino- le digo yo.

-Pero detrás me mareo.

-Vale si tengo que escoger entre doña mareo y doña eructo me quedo con doña eructo pero las empanadillas las llevo yo.

-Ja arrrrgggg- efectivamente esto último lo ha dicho Nube.

-Déjame anda- le digo a Nube una vez acomodadas en la parte de atrás del coche- te voy a dar un masaje que vas a expulsar más aire que el Apolo XIII.

Comienzo con el masaje y Nube va expulsando aire en forma de pequeños eructos hasta que paramos en un semáforo y decide que es el momento de obsequiarnos con el premio gordo.

-¡AAAAARRRRRGGGGG!

-¡Dios!, que susto- digo llevándome la mano al corazón, las cuatro miramos instintivamente a los lados, al derecha en una furgoneta, una familia aparentemente árabe nos sonríe con aprobación, a la izquierda una familia aparentemente española se apresura a subir las ventanillas mientras ponen cara de alarma.

-JAJAJAJAJA- esta vez reímos las cuatro mientras las lágrimas corren libremente por nuestros rostros.